Un soplo de viento y despierto
dejo de ser pájaro
dejo de cruzar un mar de imágenes donde todavía soy niño
ahora todo es dolor, placer, cansancio
enciendo la luz y me inunda el agua caliente
vuelve el licor como una burla
y el espacio que dejas en forma de frío
en la avenida el invierno desciende de las nubes
la locura crece y se esconde entre los árboles
el día es caminar sobre un papel cuadriculado
donde cada paso es una gota de tinta inutilmente derramada
porque nadie puede oirme
porque todo se repite sordamente
el día es volver sobre tus pasos sin huellas
hasta llegar a la noche, siempre con alivio
y esta noche es púrpura,tibia, seductora.
el viento que me golpea es tu voz
siento el roce de tus dedos en la ventana.
viernes, 27 de junio de 2008
Música desde la luna
Ignoro porque se llamaron a sí mismos "Luna", pero imagino q esta banda rinde tributo a nuestro pequeño astro nocturno.
Luna - "Ride Into the Sun"
Luna - "Ride Into the Sun"
viernes, 20 de junio de 2008
Microrelatos
Muy breves, muy chiquitos:
Viaje al pasado
Penetré en la máquina del tiempo y marqué en el indicador treinta años hacia el pasado. Cuando el viaje terminó me sentía hambriento; empujé la puerta y salí gateando.
La vida de Sancho
Leer al quijote en su juventud casi lo lleva a la muerte. Sancho se volvió un poeta loco, hoy felizmente redimido en un próspero molinero.
Moneda
Tuvo un sueño espantoso: caía en bancarrota, vendía el Mercedez, lo perdía todo. Una moneda golpeó accidentalmente su cabeza y se despertó. Era de nuevo el hambre y la avenida. Estiró el sombrero, estimulado.
Agujero negro
El gran agujero negro decubrió el amor: eyaculó una vía láctea y vio la luz.
Ella
Era supremamente linda en sus silencios. Y sin embargo, para observar tal grado de hermosura, había que pillarla dormida.
Viaje al pasado
Penetré en la máquina del tiempo y marqué en el indicador treinta años hacia el pasado. Cuando el viaje terminó me sentía hambriento; empujé la puerta y salí gateando.
La vida de Sancho
Leer al quijote en su juventud casi lo lleva a la muerte. Sancho se volvió un poeta loco, hoy felizmente redimido en un próspero molinero.
Moneda
Tuvo un sueño espantoso: caía en bancarrota, vendía el Mercedez, lo perdía todo. Una moneda golpeó accidentalmente su cabeza y se despertó. Era de nuevo el hambre y la avenida. Estiró el sombrero, estimulado.
Agujero negro
El gran agujero negro decubrió el amor: eyaculó una vía láctea y vio la luz.
Ella
Era supremamente linda en sus silencios. Y sin embargo, para observar tal grado de hermosura, había que pillarla dormida.
Lo dije en seis palabras
Esto de contar cosas en seis palabras es divertido, aqui algunas que escribí últimamente:
Cansado de ser imposible, se hizo
***
Su terrible sospecha se hizo carne
***
El caos aburguesó al anarquista teórico
***
Hiere la mudez de la pobreza
***
Mi fotografía ha estado siempre incompleta
***
Era incorpóreo, habitaba en las minifaldas
***
El futuro se disfraza de viejo
***
¡¡Bésame... desnúdate... sexo!!, dijo sin palabras
Cansado de ser imposible, se hizo
***
Su terrible sospecha se hizo carne
***
El caos aburguesó al anarquista teórico
***
Hiere la mudez de la pobreza
***
Mi fotografía ha estado siempre incompleta
***
Era incorpóreo, habitaba en las minifaldas
***
El futuro se disfraza de viejo
***
¡¡Bésame... desnúdate... sexo!!, dijo sin palabras
martes, 17 de junio de 2008
La mujer alada
El largo cabello arrebolado, la mirada parpadeante. Ha alcanzado considerable altura. Se recorta contra el cielo como un pájaro arrogante. Las alas se desplegaron, miles de láminas iridiscentes a cada lado del pecho; estaba planeando. Pero la fatalidad: el cazador de sueños que apunta y un disparo la abate.
Los árboles no abandonan
Nos quedamos inmóviles un minuto, tumbados bajo el viejo árbol, descendiendo de nuestras personales alturas. El sol caía oblicuamente sobre nuestras frentes. Las hojas del árbol, calcinadas, se recortaban nítidamente frente a mis ojos entrecerrados. Sólo se escuchaba el murmullo lejano de los automoviles, como un tímido intento por tapar el silencio. Luego ella habló. Se abrochó los pantalones, se alisó el pelo, ensayó una especie de despedida hasta quién sabe donde. Yo reprimí una sonrisa estúpida.Me quedé un largo rato bajo el árbol viéndola alejarse, fijándome en las luces crepusculares, en el temblor de las hojas apagadas. Los árboles no te abandonan nunca.viernes, 13 de junio de 2008
Mi pesadilla del fútbol peruano
Anoche tuve una pesadilla horrible que relato a continuación. Estaba viajando en una embarcación enorme, parecida al Titanic, aunque tal vez un poco mas puqueña. Sobre cubierta estaban escritas dos palabras en grandes letras rojas: "Fútbol peruano". La nave estaba zozobrando, se hundía rápidamente ante los desesperados gritos y lamentos de los pasajeros. Algunos ya habían caido al mar, un mar de aguas fangosas, que apestaban a excremento. Pude ver a varios hombres ya ahogados y flotando sin vida al vaivén de las olas: los cuerpos rígidos de Chumpitaz, el cholo Sotil, Cubillas, Challe, Lolo Fernández, entre otros. Chemo del Solar, aferrado a una tabla rota, luchaba por su vida (aún sonreía, a pesar de todo). Surgieron unos tiburones y empezaron a darse un festín.
De pronto fue lanzado desde lo alto un hermoso bote que cayó al mar. Al bote treparon rápidamente cuatro hombres. "No. No puede ser" me dije. Eran... ¡Acasiete, Farfán, Pizarro y Mendoza! Cada uno tenía una botella de cerveza en una mano y una bella quinceañera en la otra. Sonrieron maliciosamente y se alejaron.

De pronto fue lanzado desde lo alto un hermoso bote que cayó al mar. Al bote treparon rápidamente cuatro hombres. "No. No puede ser" me dije. Eran... ¡Acasiete, Farfán, Pizarro y Mendoza! Cada uno tenía una botella de cerveza en una mano y una bella quinceañera en la otra. Sonrieron maliciosamente y se alejaron.

El barco se iba a pique y el mar ya empezaba a tragarme. Me puse a gritar, a pedir ayuda, pero fue inútil. De manera increíble, todavía quedaba un pasajero sobre el barco; totalmente ajeno a la desgracia, el tipo miraba los pajaritos volar. Lo reconocí de inmediato, era nada menos que... ¡Manuel Burga! En aquel momento el botecito reaparecio, Burga saltó sobre él, y se fue feliz junto a los juergueros. "Nos vamos a Zurich...", pude oir, antes de sumergirme completamente en un mar que era la misma mierda.
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La máquina de las nostalgias
"La máquina de las nostalgias" es un almacenador y reproductor de recuerdos. Aunque parezca mentira, esta máquina existe desde hace muchos años. Fue inventada por un tal Morel y abandonada en una isla desierta. "La máquina de las nostalgias" funciona de manera muy parecida a cómo nuestra mente almacena los recuerdos. Puedes grabar todo lo que desees con ella. Despues, al pulsar "Play", la máquina reproduce una copia exacta de las cosas que grabaste: podrás verlas, oirlas, tocarlas olerlas y saborearlas, como si fueran las originales, por el tiempo que desees.Con este magnífico artefacto se debería grabar -pero ya- todo lo más valioso de la naturaleza: mares, bosques, rios, nevados, selvas, manantiales, montañas, cañones, cascadas, ositos panda y otros animales y vejetales, etc. (felizmente no hay límites de almacenamiento). De esta forma, cuando el planeta se vaya al cuerno, podremos volver a aquéllo que una vez tuvimos y no supimos cuidar.
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Frases del espejo
Esta vida no tiene importancia y quien así lo entiende conquista su libertad
Calígula
martes, 10 de junio de 2008
Cambio de mando
El ring del despertador le devolvió bruscamente a la vigilia. George se incorporó momentáneamente aturdido. Otra vez ese enigmático sueño, y sin embargo dulce, muy dulce... un dulce sueño que la castradora realidad le había arrebatado. Volvía a ser -¡Oh, cielos!- George Bush, con todas las limitaciones que ello implicaba...
Cocteau Twins
Me provocó escuchar a Cocteau Twins. Hace mucho tiempo exprimía mis viejos casetes con sus evoluciones sonoras. Atmosféricos, etéreos, les decían. No lo sé, pero a veces la sublime voz de Elizabeth Fraser me hace volar; y las guitarras tienen alas.
Cocteau Twins - Seekers Who Are Lovers
Cocteau Twins - Seekers Who Are Lovers
viernes, 6 de junio de 2008
Seis palabras
Más relatos, o ideas o lo que sean, en seis palabras:
Sus labios hipnotizaban, sus palabras despertaban
***
Era suave, azul, hablaba nuestro idioma
***
"Mis viejas papeletas..." añoró el descapotable
***
Diagonal, por ti dejé los crucigramas
***
No digas nó. Te tengo atada
***
De haberla amado, hoy estaría solo
***
Con seis palabras te digo adiós.
Cuentos brevísimos
Disculpen la insolencia. Escribí algunos cuentos muy pero muy breves:
Adrian y el amor
Aquella noche Adrián no quiso ir en busca del amor de su vida. La esperó despierto, sentado en su sillón favorito. Le costó mucho trabajo no dormirse pero, justo cuando el amanecer empezaba a clarear las ventanas, Luciana cruzó el umbral de sus sueños y le besó la frente.
-
Moscas
Las moscas vieron venir a la cruz roja. Esta vez rieron.
-
Decepción
El hombre lobo pisó suelo lunar. Lo más extraño no fue cómo llegó, sino que no sintió nada.
-
Incendio
Se incendió la Casa Blanca. El cielo lloró de puro gusto y la lluvia salvó a Bush.
-
Telettubies
Dos teletubbies descubrieron la lascivia y odiaron ser teletubbies.
-

Hulk
Cada vez que Hulk veía a Fiona desgarraba aun más sus pantalones.
Adrian y el amor
Aquella noche Adrián no quiso ir en busca del amor de su vida. La esperó despierto, sentado en su sillón favorito. Le costó mucho trabajo no dormirse pero, justo cuando el amanecer empezaba a clarear las ventanas, Luciana cruzó el umbral de sus sueños y le besó la frente.
-
Moscas
Las moscas vieron venir a la cruz roja. Esta vez rieron.
-
Decepción
El hombre lobo pisó suelo lunar. Lo más extraño no fue cómo llegó, sino que no sintió nada.
-
Incendio
Se incendió la Casa Blanca. El cielo lloró de puro gusto y la lluvia salvó a Bush.
-
Telettubies
Dos teletubbies descubrieron la lascivia y odiaron ser teletubbies.
-

Hulk
Cada vez que Hulk veía a Fiona desgarraba aun más sus pantalones.
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Frases del espejo
La desgracia sólo alcanza su punto más alto cuando hemos visto, lo bastante cerca, la posibilidad práctica de la felicidad.
Michel Houellebecq
Libros que leí (Parte 2)
Segundo post de algunos libros que he leído, con un breve comentario o impresión que tuve al leerlos. Suelo olvidarme bastante rápido detalles de la trama, pero sobretodo los que me gustaron, quedan archivados en mi memoria
EL EXPERIMENTO (John Darnton) Es una historia que gira en torno al tema de la clonación. Un punto en contra: descubrí (o adiviné) casi toda la trama mucho antes que los protagonistas del relato. Aun así, no pierde el interés por la sencillez de la narración y porque es didáctica: aprendes sobre clonación, vida de los gemelos y temas similares.
BENITO CERENO (Herman Melville) Una de esas viejas historias que se tejen en alta mar, pero en este barco se siente una ansiedad creciente, un terror que se refleja en pequeños detalles: miradas, gestos, temblores, silencios. Y una verdad terrible esperando el final del viaje.
DIEZ NEGRITOS (Agatha Christie) "El paraíso de la novela criminal" fue un frase que leí sobre este libro. En un espacio claustrofóbico -una isla incomunicada e inaccesible por las tormentas- quedan atrapados una serie de personajes con un pasado oscuro. Las muertes se suceden, y todos son de alguna forma sospechosos. La muerte acecha de tan cerca que dan ganas de salir corriendo a llamar a un policía. No aparecen ni Poirot ni Marple, pero es lo mejor que debe haber escrito Agatha Christie.
EL NOMBRE DE LA ROSA (Umberto Eco) Un best seller histórico-detectivesco que me pareció interesante, aunque no lo pongo entre mis libros favoritos, como muchos otros. Es que creo que Sherlock Holmes hubiese resuelto el problema en la tercera parte del tiempo :) De todas formas rescato sobre todo algunas enseñanzas espirituales de maestro a alumno en aquella perversa abadia.
FIESTA A OSCURAS (José Martín-artajo) Libro que conseguí en una tienda de libros usados. Parece una especie de diario de una familia de tronados. La verdad es que no entendí un carajo, salvo por algunas escenas eróticas bastante maliciosas.
LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS (Torcuato Luca de Tena) Uno de los libros que mas he disfrutado en mi vida. Una enorme galería de personajes inolvidables: "el Hombre Estatua", "el Caballero Llorón", "la Niña Oscilante", "el Albaricoque", "la Mujer Percha", "el Creador de los Nueve Universos", "el Mimético", "el Fóbico al Agua" y por supuesto Alice Gould, de la que me enamoré. Todos dentro de un delicioso manicomio y con suspenso hasta el final. ¡Por qué no se escriben más libros así!
EL EXPERIMENTO (John Darnton) Es una historia que gira en torno al tema de la clonación. Un punto en contra: descubrí (o adiviné) casi toda la trama mucho antes que los protagonistas del relato. Aun así, no pierde el interés por la sencillez de la narración y porque es didáctica: aprendes sobre clonación, vida de los gemelos y temas similares.
BENITO CERENO (Herman Melville) Una de esas viejas historias que se tejen en alta mar, pero en este barco se siente una ansiedad creciente, un terror que se refleja en pequeños detalles: miradas, gestos, temblores, silencios. Y una verdad terrible esperando el final del viaje.
DIEZ NEGRITOS (Agatha Christie) "El paraíso de la novela criminal" fue un frase que leí sobre este libro. En un espacio claustrofóbico -una isla incomunicada e inaccesible por las tormentas- quedan atrapados una serie de personajes con un pasado oscuro. Las muertes se suceden, y todos son de alguna forma sospechosos. La muerte acecha de tan cerca que dan ganas de salir corriendo a llamar a un policía. No aparecen ni Poirot ni Marple, pero es lo mejor que debe haber escrito Agatha Christie.
EL NOMBRE DE LA ROSA (Umberto Eco) Un best seller histórico-detectivesco que me pareció interesante, aunque no lo pongo entre mis libros favoritos, como muchos otros. Es que creo que Sherlock Holmes hubiese resuelto el problema en la tercera parte del tiempo :) De todas formas rescato sobre todo algunas enseñanzas espirituales de maestro a alumno en aquella perversa abadia.
FIESTA A OSCURAS (José Martín-artajo) Libro que conseguí en una tienda de libros usados. Parece una especie de diario de una familia de tronados. La verdad es que no entendí un carajo, salvo por algunas escenas eróticas bastante maliciosas.
LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS (Torcuato Luca de Tena) Uno de los libros que mas he disfrutado en mi vida. Una enorme galería de personajes inolvidables: "el Hombre Estatua", "el Caballero Llorón", "la Niña Oscilante", "el Albaricoque", "la Mujer Percha", "el Creador de los Nueve Universos", "el Mimético", "el Fóbico al Agua" y por supuesto Alice Gould, de la que me enamoré. Todos dentro de un delicioso manicomio y con suspenso hasta el final. ¡Por qué no se escriben más libros así!
martes, 3 de junio de 2008
Al fin el silencio

Es duro ser barman en aquella discoteca. Es un antro que está situado en una zona peligrosa. Entran unos tipos con brazaletes y cadenas, unos pelucones que te matan con la mirada y que se ponen belicosos cuando beben. Y está esa música delirante, martilleándome la cabeza cada noche.
Hacía tiempo que sentía un zumbido en mis oídos por culpa de aquella música. Pero hoy me siento distinto, mis oídos se han curado. Hay un silencio casi perfecto. Es tal la quietud a mi alrededor que puedo oir mis latidos, el tic-tac de mi propio corazón, que sin embargo empieza a acelerarse, porque empujo y no puedo salir, porque pateo y grito y nadie me escucha, y un sudor frío porque parece que este maldito cajón está cerrado herméticamente.
La tienda del señor Guillermo
La tienda es pequeña y se encuentra en un callejón estrecho de la parte vieja de la ciudad. Puedes pasar por delante y no verla: una puerta de madera oscura, unos cristales que el tiempo ha vuelto opacos. Si entras te atenderá el señor Guillermo, divertido y jovial. Te pedirá algunos hilos rojos, o el olor de una tarde de tu infancia, o tu sueño de anteayer. Si llegáis a un acuerdo, mantén tu palabra. El te dejará buscar por la tienda, y llevarte lo que quieras; la sonrisa del hijo que perdiste, el beso de quien no te amó.
He copiado este bonito cuento del blog Cien Palabras . Hace tiempo que visito este blog, el cual tiene sólo cuentos de cien palabras, ni una mas ni una menos.
Jordi Cebrián
He copiado este bonito cuento del blog Cien Palabras . Hace tiempo que visito este blog, el cual tiene sólo cuentos de cien palabras, ni una mas ni una menos.
viernes, 30 de mayo de 2008
Microcuentos en seis palabras
<< Sigo esperando la llegada del idiota >>. Así se llama el blog que me hizo descubrir que se pueden contar cosas en seis palabras. Y aquí están mis primeros esfuerzos por incursionar en este ¿estilo? literario:
El murciélago parece grave: vomita sangre
***
Viajó en un ángel hasta despertar
***
Decidió no mentir. No vendió nada
***
Suspendieron intercambio interplanetario al ver telenovelas
***
Cada mañana se desvela mi nocturnidad
***
Naufragué lejos de mi cordón umbilical
***
¡Eres un impostor! gritó mi reflejo
***
Messi regateaba hasta tropezar en Maradona
***
Bush bailando reggaeton: la pesadilla improbable
***
Noé, nuestra desgracia fue subir topos.
El murciélago parece grave: vomita sangre
***
Viajó en un ángel hasta despertar
***
Decidió no mentir. No vendió nada
***
Suspendieron intercambio interplanetario al ver telenovelas
***
Cada mañana se desvela mi nocturnidad
***
Naufragué lejos de mi cordón umbilical
***
¡Eres un impostor! gritó mi reflejo
***
Messi regateaba hasta tropezar en Maradona
***
Bush bailando reggaeton: la pesadilla improbable
***
Noé, nuestra desgracia fue subir topos.
Invasores
Inventaron la forma de marcar tres mil millones de números de celulares al mismo tiempo, luego pusieron la grabación de una voz sensual diciendo palabras procaces, y entonces invadieron facilmente la Tierra.
El hombre que vendió el mundo
"The man who sold the world". Descubrí esta canción en la voz perturbada de Kurt Cobain, pero luego me gustó más la versión original de Bowie, con sus texturas nostálgicas.
- Letra original -
We passed upon the stair, we spoke of was and when
Although I wasn't there, he said I was his friend
Which came as some surprise I spoke into his eyes
I thought you died alone, a long long time ago
Oh no, not me
I never lost control
You're face to face
With The Man Who Sold The World
I laughed and shook his hand, and made my way back home
I searched for form and land, for years and years I roamed
I gazed a gazley stare at all the millions here
We must have died along, a long long time ago
Who knows? not me
We never lost control
You're face to face
With the Man who Sold the World
- Letra Traducida -
Pasábamos por la escalera,
hablábamos de que y cuando
Aunque yo no estaba ahí,
él dijo que yo era su amigo
Que vino como alguna sorpresa, yo hablé en sus ojos
Yo pensé que tu moriste solo, hace mucho, mucho tiempo
Oh no, yo no
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió al mundo
Yo reí y agitó su mano, e hice mi vuelta a casa
Busqué formulario y tierra, por años y años yo vagué
Yo miré fijamente a los millones aquí
Deberíamos haber muerto, hace mucho, mucho tiempo
¿Quién sabe? Yo no
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió al mundo
- Letra original -
We passed upon the stair, we spoke of was and when
Although I wasn't there, he said I was his friend
Which came as some surprise I spoke into his eyes
I thought you died alone, a long long time ago
Oh no, not me
I never lost control
You're face to face
With The Man Who Sold The World
I laughed and shook his hand, and made my way back home
I searched for form and land, for years and years I roamed
I gazed a gazley stare at all the millions here
We must have died along, a long long time ago
Who knows? not me
We never lost control
You're face to face
With the Man who Sold the World
- Letra Traducida -
Pasábamos por la escalera,
hablábamos de que y cuando
Aunque yo no estaba ahí,
él dijo que yo era su amigo
Que vino como alguna sorpresa, yo hablé en sus ojos
Yo pensé que tu moriste solo, hace mucho, mucho tiempo
Oh no, yo no
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió al mundo
Yo reí y agitó su mano, e hice mi vuelta a casa
Busqué formulario y tierra, por años y años yo vagué
Yo miré fijamente a los millones aquí
Deberíamos haber muerto, hace mucho, mucho tiempo
¿Quién sabe? Yo no
Nunca perdí el control
Estás cara a cara
Con el hombre que vendió al mundo
martes, 27 de mayo de 2008
El despertar de Sócrates

Sócrates era un hombre práctico. Nunca le había ocurrido que, estando dormido y soñando, se diera cuenta que estaba soñando. Se sintió ridículo y quiso despertar. Abrió los ojos y se levantó de la cama. Era hora de ir a trabajar.
Se dirigió al edificio donde trabajaba diariamente. Llegó a la puerta de entrada, pero un vigilante le impidió pasar.
- Usted no puede pasar, señor. Usted está dormido y no puede laborar en esas condiciones.
Sócrates giró sobre sí mismo y volvió a sentirse avergonzado. Quiso despertar, pero esta vez le costó un mayor esfuerzo. Le dolía profundamente la cabeza y sentía náuseas.
Al fin abrió los ojos y se incorporó sobre la cama. Ahora sí había despertado. Vio el reloj; llegaría tarde al trabajo. Fue corriendo al edificio donde trabajaba, pero el mismo vigilante de la vez anterior le cerró el paso.
- Usted no puede entrar, señor.
- ¿Acaso estoy dormido?
- No. Está usted despierto, pero aquí sólo trabajan las personas dormidas.
Sócrates recordó en ese instante unos versos:
"Mis sueños son balas traicioneras
animales acechantes y silenciosos
de un tambor que gira y estalla
dando al blanco de un niño cualquiera"
(los había leído en un poemario de Laura Huarcayo)
Luego se fue en silencio.
Viaje al futuro
Fabricó una máquina capaz de viajar al futuro. Se trepó en ella y viajó cien años hacia adelante. Al llegar, encontró al planeta en escombros; además la máquina ya estaba oxidada, por lo que no pudo volver.
Las telenovelas y los niños estúpidos
"Las telenovelas en el fondo son las mismas historias. No pueden traer muchas innovaciones porque las personas que las ven son como niños. Si cambias un poco la historia de su cuento favorito, el niño se queja. Uno puede variar el elenco, las locaciones, los actores, pero en el fondo es el mismo relato".
Regina Duarte, actriz de telenovelas
Y si les dan más telenovelas, estos niños serán cada vez más estupidos.
Regina Duarte, actriz de telenovelas
Y si les dan más telenovelas, estos niños serán cada vez más estupidos.
viernes, 23 de mayo de 2008
El hombre que huía

Nació en el seno de una típica familia blanca de los suburbios de Alabama. Pasó su niñez huyendo de un padre represor, que lo castigaba a latigazos y pretendía ahorcarlo al menor descuido. Felizmente, un día su padre fue descubierto en plena tortura y cayó en prisión, y una familia caritativa lo adoptó.
Pronto se graduó con honores y se convirtió en un destacado profesional. De noche se dedicaba a matar y destripar jovencitas rubias. Durante el día medraba en su profesion, gracias a su innegable talento e "instinto asesino" para las finanzas.
Saltó a la política como un republicano exitoso y se hizo amigo del presidente. Conocer en profundidad la mente criminal y perversa de Bush lo obligó a huir y llegó al Perú. Allí utilizó su fortuna para edificar una comunidad autosostenible en un barrio marginal. Por las noches degollaba mendigos en las zonas pobres.
Vivía feliz hasta que irrumpió un nuevo estilo musical -el reggaeton- como una moda incontenible. Huyó despavorido de aquella música infernal del tercer mundo y aterrizó en el Tibet donde vive actualmente. Se ha redimido y lleva una vida casta y ejemplar, predicando la palabra a los jovenes inconversos. Por las noches lidera una banda de rock clásico de tendencias neomarxistas. Tiene escaso suceso, pero ha encontrado la paz. "Like a rolling stone".
Libros que leí
Breves comentarios sobre libros que he leido hace mucho o poco tiempo.
- SEDA (Alessandro Baricco) Esta es una obra romántica, pero no lacrimógena ni trágica. Está teñida, me parece, de una sensibilidad oriental, muy distinta a la nuestra. Sus personajes son algo extraños, silenciosos, tal vez distantes, casi sin sexo, como que están viviendo en un sueño. En suma, muy interesante por las sutiles sensaciones que provoca.
- YO MATO (Giorgio Faletti) Si quieren soplarse a un heroe mártir yanqui salvando a los ricos y famosos del mundo de un asesino en serie, con demostraciones ridículas de valentia y cogiéndose a la chica más linda, este es su libro. Pero sí le pediría al autor que no utilice 700 páginas, cuando facilmente pudieron ser 200.
- EL ALIENISTA (Caleb Carr) Me encantan las novelas policiacas, básicamente por el proceso que debe seguir el detective para descubrir al asesino. En este libro no hay detective, pero el proceso existe, y es apasionante. Es que ese señor alienista sabe mucho de locura y perversión. Se trata, entonces, de buscar las pistas en la propia mente retorcida del criminal.
- EL JUEGO DE LAS VENTANAS (Izzy Abrahami) Un matrimonio aburrido de la vida descubre un juego para divertirse a lo grande: se trata de observar - binoculares mediante- lo que ocurre tras las ventanas del gran edificio de enfrente, y adjudicar puntos de acuerdo a lo observado. Voyeurismo y exhibicionismo hacen el resto, de la mano de la imaginacion del autor. Eso si, el libro es apto para todas las edades y mentalidades.
- EL FIN DE LA ETERNIDAD (Isaac Asimov) Una buena obra de Ciencia Ficción debe ser capaz de asombrarnos con la inmensidad del espacio y del tiempo, y en general con las cosas infinitas y misteriosas. No me gustan mucho las peleítas con espadas laser, será porque leí este libro de chico y me quedé alucinando con los viajes en el tiempo y las paradojas temporales.(Nunca mates a tu abuelo si todavía no has nacido.)
- LUNA CALIENTE (Mempo Giardinelli) Qué ocurre cuando un hombre no puede reprimir sus instintos sexuales y violentos en los momentos precisos; sin duda pueden sobrevenir desastres. Me sorprendió saber que una mente criminal puede ser tan lógica y reflexiva, y que a todos nos podría pasar, solo es cuestió de vivir las circunstancias apropiadas.
- SEDA (Alessandro Baricco) Esta es una obra romántica, pero no lacrimógena ni trágica. Está teñida, me parece, de una sensibilidad oriental, muy distinta a la nuestra. Sus personajes son algo extraños, silenciosos, tal vez distantes, casi sin sexo, como que están viviendo en un sueño. En suma, muy interesante por las sutiles sensaciones que provoca.
- YO MATO (Giorgio Faletti) Si quieren soplarse a un heroe mártir yanqui salvando a los ricos y famosos del mundo de un asesino en serie, con demostraciones ridículas de valentia y cogiéndose a la chica más linda, este es su libro. Pero sí le pediría al autor que no utilice 700 páginas, cuando facilmente pudieron ser 200.
- EL ALIENISTA (Caleb Carr) Me encantan las novelas policiacas, básicamente por el proceso que debe seguir el detective para descubrir al asesino. En este libro no hay detective, pero el proceso existe, y es apasionante. Es que ese señor alienista sabe mucho de locura y perversión. Se trata, entonces, de buscar las pistas en la propia mente retorcida del criminal.
- EL JUEGO DE LAS VENTANAS (Izzy Abrahami) Un matrimonio aburrido de la vida descubre un juego para divertirse a lo grande: se trata de observar - binoculares mediante- lo que ocurre tras las ventanas del gran edificio de enfrente, y adjudicar puntos de acuerdo a lo observado. Voyeurismo y exhibicionismo hacen el resto, de la mano de la imaginacion del autor. Eso si, el libro es apto para todas las edades y mentalidades.
- EL FIN DE LA ETERNIDAD (Isaac Asimov) Una buena obra de Ciencia Ficción debe ser capaz de asombrarnos con la inmensidad del espacio y del tiempo, y en general con las cosas infinitas y misteriosas. No me gustan mucho las peleítas con espadas laser, será porque leí este libro de chico y me quedé alucinando con los viajes en el tiempo y las paradojas temporales.(Nunca mates a tu abuelo si todavía no has nacido.)
- LUNA CALIENTE (Mempo Giardinelli) Qué ocurre cuando un hombre no puede reprimir sus instintos sexuales y violentos en los momentos precisos; sin duda pueden sobrevenir desastres. Me sorprendió saber que una mente criminal puede ser tan lógica y reflexiva, y que a todos nos podría pasar, solo es cuestió de vivir las circunstancias apropiadas.
martes, 20 de mayo de 2008
El Ejecutor

Había disparado, desde su nave de Ejecutor, dos veces con su láser contra el planeta Tierra, fallando en ambas premeditadamente. Es que necesitaba unos minutos para tomar unas instantáneas en 3d y llevárselas como recuerdo. Le gustaba aquel planeta multicolor, especialmente los animales que caminaban en dos pies y se desplazaban en pequeños vehículos a través de laberintos de cemento y hormigón. Parecian incansables, organizados y pacíficos, pero las ordenes superiores no podían discutirse. Pulsó el botón que disparaba el láser por tercera vez, dando ahora sí perfectamente en el blanco.
"Un mundo feliz" y nuestro mundo feliz
(A continuacion un fragmento de la novela "Las Particulas Elementales" de Michel Houellebecq, donde se alude a la obra de Aldous Huxley, "Un mundo feliz". Tal vez sea una felicidad posible, despues de todo... ¡¡unas pastillitas de soma, por favor!!)
" Bruno llegó a eso de las nueve; había bebido un poco y tenía ganas de abordar temas teóricos.
—Siempre me ha sorprendido —empezó sin sentarse siquiera— la extraordinaria precisión de las predicciones que hizo Huxley en Un mundo feliz. Es alucinante pensar que ese libro fue escrito en 1932. Desde entonces, la sociedad occidental no ha hecho otra cosa que acercarse a ese modelo. Un control cada vez más exacto de la procreación, que cualquier día acabará estando completamente disociada del sexo, mientras que la reproducción de la especie humana tendrá lugar en un laboratorio, en condiciones de seguridad y fiabilidad genética totales. Por lo tanto, desaparecerán las relaciones familiares, las nociones de paternidad y de filiación. Gracias a los avances farmacéuticos, se eliminarán las diferencias entre las distintas edades de la vida. En el mundo que describió Huxley, los hombres de sesenta años tienen el mismo aspecto físico, los mismos deseos, y llevan a cabo las mismas actividades que los hombres de veinte años. Después, cuando ya no es posible luchar contra el envejecimiento, uno desaparece gracias a una eutanasia libremente consentida; con mucha discreción, muy deprisa, sin dramas. La sociedad que describe Brave New World es una sociedad feliz, de la que han desaparecido la tragedia y los sentimientos violentos. Hay total libertad sexual, no hay ningún obstáculo para la alegría y el placer. Quedan algunos breves momentos de depresión, de tristeza y de duda; pero se pueden tratar fácilmente con ayuda de fármacos; la química de los antidepresivos y de los ansiolíticos ha hecho considerables progresos. «Un centímetro cúbico cura diez sentimientos.» Es exactamente el mundo al que aspiramos actualmente, el mundo en el cual desearíamos vivir.
»Sé muy bien —continuó Bruno haciendo un gesto con la mano como para barrer una objeción que Michel no había hecho— que el universo de Huxley se suele describir como una pesadilla totalitaria, que se intenta hacer pasar ese libro por una denuncia virulenta; pura y simple hipocresía. En todos los aspectos, control genético, libertad sexual, lucha contra el envejecimiento, cultura del ocio, Brave New World es para nosotros un paraíso, es exactamente el mundo que estamos intentando alcanzar, hasta ahora sin éxito. Actualmente sólo hay una cosa que choca un poco con nuestro sistema de valores igualitario, o más bien meritocrático, y es la división de la sociedad en castas, dedicadas a tareas diferentes siguiendo su naturaleza genética. Pero ése es precisamente el único punto sobre el que Huxley fue un mal profeta; justamente el único punto que ha llegado a ser más o menos inútil, con el desarrollo de la robotización y del maquinismo. No cabe duda de que Aldous Huxley era muy mal escritor, de que sus frases son pesadas y no tienen gracia, de que sus personajes son insípidos y mecánicos. Pero tuvo una intuición fundamental: que la evolución de las sociedades humanas estaba desde hacía muchos siglos, y lo estaría cada vez más, en manos de la evolución científica y tecnológica, exclusivamente. Puede que le faltara sutileza, psicología, estilo; todo eso pesa poco al lado de la exactitud de su intuición primera. Y fue el primer escritor, incluidos los escritores de ciencia ficción, en entender que el papel principal, después de la física, lo iba a desempeñar la biología.»
Bruno se interrumpió, y entonces se dio cuenta de que su hermano había adelgazado un poco; parecía cansado, preocupado, hasta distraído. De hecho, hacía unos días que no le apetecía hacer la compra. Al contrario que en años anteriores, quedaban muchos mendigos y vendedores de periódicos delante del Monoprix; sin embargo estaban en pleno verano, una estación en la que la pobreza es menos opresiva. ¿Qué iba a ser cuando estallara una guerra?, se preguntaba Michel, mirando desde la ventana los movimientos lentos de los mendigos. ¿Cuándo estallaría una guerra, y qué pasaría en septiembre? Bruno se sirvió otro vaso de vino; empezaba a tener hambre, y se sorprendió un poco cuando su hermano le contestó, con voz cansada:
—Huxley pertenecía a una gran familia de biólogos ingleses. Su abuelo era amigo de Darwin, escribió mucho para defender las tesis evolucionistas. Su padre y su hermano Julián también eran reputados biólogos. Es una tradición inglesa: intelectuales pragmáticos, liberales y escépticos; muy diferente del Siglo de las Luces en Francia, basado mucho más en la observación, en el método experimental. Durante toda su juventud, Huxley tuvo la oportunidad de ver a los economistas, juristas y sobre todo científicos que su padre invitaba a la casa. Entre los escritores de su generación, era sin duda el único capaz de presentir los avances que iba a hacer la biología. Pero todo habría ido mucho más deprisa sin el nazismo. La ideología nazi contribuyó en gran medida a desacreditar las ideas de eugenismo y perfeccionamiento de la raza; hicieron falta años para recuperarlas. —Michel se levantó, sacó de la librería un volumen titulado Lo que me atrevo a pensar—. Lo escribió Julián Huxley, el hermano mayor de Aldous, y apareció en 1931, un año antes que Un mundo feliz. En él están esbozadas todas las ideas sobre el control genético y el perfeccionamiento de las especies, incluida la humana, que su hermano desarrolla en la novela. Todo está presentado sin ambigüedad, como una meta deseable hacia la que deberíamos tender.
Michel volvió a sentarse y se secó la frente. —Después de la guerra —continuó—, en 1946, Julián Huxley fue nombrado director general de la UNESCO, que acababa de crearse. Ese mismo año su hermano publicó Regreso a un mundo feliz, donde intenta presentar su primer libro como una denuncia, una sátira. Unos años más tarde, Aldous Huxley se convirtió en el principal aval teórico del movimiento hippie. Siempre había sido partidario de la completa libertad sexual, y había desempeñado un papel pionero en la utilización de drogas psicodélicas. Todos los fundadores de Esalen lo conocían, y estaban influidos por sus ideas. Después, la New Age recogió todos los temas fundadores de Esalen. En realidad, Aldous Huxley es uno de los pensadores más influyentes del siglo.
Fueron a cenar al restaurante de la esquina, que ofrecía una fondue china para dos personas por 270 francos. Michel llevaba tres días sin salir. «Hoy no he comido», dijo con cierta sorpresa; seguía teniendo el libro en la mano.
—Huxley publicó La isla en 1962; fue su último libro —continuó mientras removía el arroz viscoso—. Sitúa la acción en una isla paradisíaca; probablemente la vegetación y los paisajes se inspiran en Sri Lanka. En esa isla se ha desarrollado una civilización original, apartada de las grandes rutas comerciales del siglo XX, muy avanzada a nivel tecnológico y a la vez respetuosa con la naturaleza; pacífica, completamente liberada de las neurosis familiares y las inhibiciones judeocristianas. La desnudez es algo natural; el amor y la voluptuosidad se practican con toda libertad. Es un libro mediocre pero fácil de leer; tuvo una gran influencia sobre los hippies y, a través de éstos, sobre los adeptos a la New Age. Si te fijas un poco, la armoniosa comunidad descrita en La isla tiene muchos puntos en común con la de Un mundo feliz. De hecho no parece que el propio Huxley, que probablemente ya estaba gaga, se diera cuenta de la semejanza, pero la sociedad descrita en La isla está tan cerca de Un mundo feliz como la sociedad hippie libertaria de la sociedad liberal burguesa, o más bien de su variante socialdemócrata sueca.
Se interrumpió, mojó una gamba en la salsa picante, soltó otra vez los palillos.
—Aldous Huxley era un optimista, como su hermano... —dijo con una especie de disgusto—. La mutación metafísica que originó el materialismo y la ciencia moderna tuvo dos grandes consecuencias: el racionalismo y el individualismo. El error de Huxley fue evaluar mal la relación de fuerzas entre ambas consecuencias. Más concretamente, su error fue subestimar el aumento del individualismo producido por la conciencia creciente de la muerte. Del individualismo surgen la libertad, el sentimiento del yo, la necesidad de distinguirse y superar a los demás. En una sociedad racional como la que describe Un mundo feliz, la lucha puede atenuarse. La competencia económica, metáfora del dominio del espacio, no tiene razón de ser en una sociedad rica, que controla los flujos económicos. La competencia sexual, metáfora del dominio del tiempo mediante la procreación, no tiene razón de ser en una sociedad en la que el sexo y la procreación están perfectamente separados; pero Huxley olvida tener en cuenta el individualismo. No supo comprender que el sexo, una vez disociado de la procreación, subsiste no ya como principio de placer, sino como principio de diferenciación narcisista; lo mismo ocurre con el deseo de riquezas. ¿Por qué el modelo socialdemócrata sueco no ha logrado nunca sustituir al modelo liberal? ¿Por qué nunca se ha aplicado al ámbito de la satisfacción sexual? Porque la mutación metafísica operada por la ciencia moderna conlleva la individuación, la vanidad, el odio y el deseo. En sí, el deseo, al contrario que el placer, es fuente de sufrimiento, odio e infelicidad. Esto lo sabían y enseñaban todos los filósofos: no sólo los budistas o los cristianos, sino todos los filósofos dignos de tal nombre. La solución de los utopistas, de Platón a Huxley pasando por Fourier, consiste en extinguir el deseo y el sufrimiento que provoca preconizando su inmediata satisfacción. En el extremo opuesto, la sociedad erótico–publicitaria en la que vivimos se empeña en organizar el deseo, en aumentar el deseo en proporciones inauditas, mientras mantiene la satisfacción en el ámbito de lo privado. Para que la sociedad funcione, para que continúe la competencia, el deseo tiene que crecer, extenderse y devorar la vida de los hombres. Michel se secó la frente, agotado; no había tocado su plato.
—Hay factores de corrección, pequeños factores humanistas... —dijo Bruno con suavidad—. En fin, cosas que permiten olvidar la muerte. En Un mundo feliz son ansiolíticos y antidepresivos; en La isla se trata más bien de meditación, drogas psicodélicas y algunos vagos elementos de espiritualidad hindú. En la práctica, la gente de hoy en día intenta mezclar un poco las dos cosas.
—Julián Huxley también aborda las cuestiones religiosas en Lo que me atrevo a pensar; les dedica toda la segunda mitad del libro —replicó Michel con creciente disgusto—. Es perfectamente consciente de que el progreso de la ciencia y del materialismo ha minado las bases de todas las religiones tradicionales; también es consciente de que ninguna sociedad puede sobrevivir sin religión. Durante más de cien páginas intenta fundar las bases de una religión compatible con el estado de las ciencias. No se puede decir que el resultado sea muy convincente; tampoco puede decirse que la evolución de nuestras sociedades haya ido tanto en ese sentido. En realidad, ya que la evidencia de la muerte material acaba con cualquier esperanza de fusión, es imposible que la vanidad y la crueldad dejen de extenderse. La única compensación —concluyó de forma extraña— es que lo mismo ocurre con el amor".
" Bruno llegó a eso de las nueve; había bebido un poco y tenía ganas de abordar temas teóricos.
—Siempre me ha sorprendido —empezó sin sentarse siquiera— la extraordinaria precisión de las predicciones que hizo Huxley en Un mundo feliz. Es alucinante pensar que ese libro fue escrito en 1932. Desde entonces, la sociedad occidental no ha hecho otra cosa que acercarse a ese modelo. Un control cada vez más exacto de la procreación, que cualquier día acabará estando completamente disociada del sexo, mientras que la reproducción de la especie humana tendrá lugar en un laboratorio, en condiciones de seguridad y fiabilidad genética totales. Por lo tanto, desaparecerán las relaciones familiares, las nociones de paternidad y de filiación. Gracias a los avances farmacéuticos, se eliminarán las diferencias entre las distintas edades de la vida. En el mundo que describió Huxley, los hombres de sesenta años tienen el mismo aspecto físico, los mismos deseos, y llevan a cabo las mismas actividades que los hombres de veinte años. Después, cuando ya no es posible luchar contra el envejecimiento, uno desaparece gracias a una eutanasia libremente consentida; con mucha discreción, muy deprisa, sin dramas. La sociedad que describe Brave New World es una sociedad feliz, de la que han desaparecido la tragedia y los sentimientos violentos. Hay total libertad sexual, no hay ningún obstáculo para la alegría y el placer. Quedan algunos breves momentos de depresión, de tristeza y de duda; pero se pueden tratar fácilmente con ayuda de fármacos; la química de los antidepresivos y de los ansiolíticos ha hecho considerables progresos. «Un centímetro cúbico cura diez sentimientos.» Es exactamente el mundo al que aspiramos actualmente, el mundo en el cual desearíamos vivir.
»Sé muy bien —continuó Bruno haciendo un gesto con la mano como para barrer una objeción que Michel no había hecho— que el universo de Huxley se suele describir como una pesadilla totalitaria, que se intenta hacer pasar ese libro por una denuncia virulenta; pura y simple hipocresía. En todos los aspectos, control genético, libertad sexual, lucha contra el envejecimiento, cultura del ocio, Brave New World es para nosotros un paraíso, es exactamente el mundo que estamos intentando alcanzar, hasta ahora sin éxito. Actualmente sólo hay una cosa que choca un poco con nuestro sistema de valores igualitario, o más bien meritocrático, y es la división de la sociedad en castas, dedicadas a tareas diferentes siguiendo su naturaleza genética. Pero ése es precisamente el único punto sobre el que Huxley fue un mal profeta; justamente el único punto que ha llegado a ser más o menos inútil, con el desarrollo de la robotización y del maquinismo. No cabe duda de que Aldous Huxley era muy mal escritor, de que sus frases son pesadas y no tienen gracia, de que sus personajes son insípidos y mecánicos. Pero tuvo una intuición fundamental: que la evolución de las sociedades humanas estaba desde hacía muchos siglos, y lo estaría cada vez más, en manos de la evolución científica y tecnológica, exclusivamente. Puede que le faltara sutileza, psicología, estilo; todo eso pesa poco al lado de la exactitud de su intuición primera. Y fue el primer escritor, incluidos los escritores de ciencia ficción, en entender que el papel principal, después de la física, lo iba a desempeñar la biología.»
Bruno se interrumpió, y entonces se dio cuenta de que su hermano había adelgazado un poco; parecía cansado, preocupado, hasta distraído. De hecho, hacía unos días que no le apetecía hacer la compra. Al contrario que en años anteriores, quedaban muchos mendigos y vendedores de periódicos delante del Monoprix; sin embargo estaban en pleno verano, una estación en la que la pobreza es menos opresiva. ¿Qué iba a ser cuando estallara una guerra?, se preguntaba Michel, mirando desde la ventana los movimientos lentos de los mendigos. ¿Cuándo estallaría una guerra, y qué pasaría en septiembre? Bruno se sirvió otro vaso de vino; empezaba a tener hambre, y se sorprendió un poco cuando su hermano le contestó, con voz cansada:
—Huxley pertenecía a una gran familia de biólogos ingleses. Su abuelo era amigo de Darwin, escribió mucho para defender las tesis evolucionistas. Su padre y su hermano Julián también eran reputados biólogos. Es una tradición inglesa: intelectuales pragmáticos, liberales y escépticos; muy diferente del Siglo de las Luces en Francia, basado mucho más en la observación, en el método experimental. Durante toda su juventud, Huxley tuvo la oportunidad de ver a los economistas, juristas y sobre todo científicos que su padre invitaba a la casa. Entre los escritores de su generación, era sin duda el único capaz de presentir los avances que iba a hacer la biología. Pero todo habría ido mucho más deprisa sin el nazismo. La ideología nazi contribuyó en gran medida a desacreditar las ideas de eugenismo y perfeccionamiento de la raza; hicieron falta años para recuperarlas. —Michel se levantó, sacó de la librería un volumen titulado Lo que me atrevo a pensar—. Lo escribió Julián Huxley, el hermano mayor de Aldous, y apareció en 1931, un año antes que Un mundo feliz. En él están esbozadas todas las ideas sobre el control genético y el perfeccionamiento de las especies, incluida la humana, que su hermano desarrolla en la novela. Todo está presentado sin ambigüedad, como una meta deseable hacia la que deberíamos tender.
Michel volvió a sentarse y se secó la frente. —Después de la guerra —continuó—, en 1946, Julián Huxley fue nombrado director general de la UNESCO, que acababa de crearse. Ese mismo año su hermano publicó Regreso a un mundo feliz, donde intenta presentar su primer libro como una denuncia, una sátira. Unos años más tarde, Aldous Huxley se convirtió en el principal aval teórico del movimiento hippie. Siempre había sido partidario de la completa libertad sexual, y había desempeñado un papel pionero en la utilización de drogas psicodélicas. Todos los fundadores de Esalen lo conocían, y estaban influidos por sus ideas. Después, la New Age recogió todos los temas fundadores de Esalen. En realidad, Aldous Huxley es uno de los pensadores más influyentes del siglo.
Fueron a cenar al restaurante de la esquina, que ofrecía una fondue china para dos personas por 270 francos. Michel llevaba tres días sin salir. «Hoy no he comido», dijo con cierta sorpresa; seguía teniendo el libro en la mano.
—Huxley publicó La isla en 1962; fue su último libro —continuó mientras removía el arroz viscoso—. Sitúa la acción en una isla paradisíaca; probablemente la vegetación y los paisajes se inspiran en Sri Lanka. En esa isla se ha desarrollado una civilización original, apartada de las grandes rutas comerciales del siglo XX, muy avanzada a nivel tecnológico y a la vez respetuosa con la naturaleza; pacífica, completamente liberada de las neurosis familiares y las inhibiciones judeocristianas. La desnudez es algo natural; el amor y la voluptuosidad se practican con toda libertad. Es un libro mediocre pero fácil de leer; tuvo una gran influencia sobre los hippies y, a través de éstos, sobre los adeptos a la New Age. Si te fijas un poco, la armoniosa comunidad descrita en La isla tiene muchos puntos en común con la de Un mundo feliz. De hecho no parece que el propio Huxley, que probablemente ya estaba gaga, se diera cuenta de la semejanza, pero la sociedad descrita en La isla está tan cerca de Un mundo feliz como la sociedad hippie libertaria de la sociedad liberal burguesa, o más bien de su variante socialdemócrata sueca.
Se interrumpió, mojó una gamba en la salsa picante, soltó otra vez los palillos.
—Aldous Huxley era un optimista, como su hermano... —dijo con una especie de disgusto—. La mutación metafísica que originó el materialismo y la ciencia moderna tuvo dos grandes consecuencias: el racionalismo y el individualismo. El error de Huxley fue evaluar mal la relación de fuerzas entre ambas consecuencias. Más concretamente, su error fue subestimar el aumento del individualismo producido por la conciencia creciente de la muerte. Del individualismo surgen la libertad, el sentimiento del yo, la necesidad de distinguirse y superar a los demás. En una sociedad racional como la que describe Un mundo feliz, la lucha puede atenuarse. La competencia económica, metáfora del dominio del espacio, no tiene razón de ser en una sociedad rica, que controla los flujos económicos. La competencia sexual, metáfora del dominio del tiempo mediante la procreación, no tiene razón de ser en una sociedad en la que el sexo y la procreación están perfectamente separados; pero Huxley olvida tener en cuenta el individualismo. No supo comprender que el sexo, una vez disociado de la procreación, subsiste no ya como principio de placer, sino como principio de diferenciación narcisista; lo mismo ocurre con el deseo de riquezas. ¿Por qué el modelo socialdemócrata sueco no ha logrado nunca sustituir al modelo liberal? ¿Por qué nunca se ha aplicado al ámbito de la satisfacción sexual? Porque la mutación metafísica operada por la ciencia moderna conlleva la individuación, la vanidad, el odio y el deseo. En sí, el deseo, al contrario que el placer, es fuente de sufrimiento, odio e infelicidad. Esto lo sabían y enseñaban todos los filósofos: no sólo los budistas o los cristianos, sino todos los filósofos dignos de tal nombre. La solución de los utopistas, de Platón a Huxley pasando por Fourier, consiste en extinguir el deseo y el sufrimiento que provoca preconizando su inmediata satisfacción. En el extremo opuesto, la sociedad erótico–publicitaria en la que vivimos se empeña en organizar el deseo, en aumentar el deseo en proporciones inauditas, mientras mantiene la satisfacción en el ámbito de lo privado. Para que la sociedad funcione, para que continúe la competencia, el deseo tiene que crecer, extenderse y devorar la vida de los hombres. Michel se secó la frente, agotado; no había tocado su plato.
—Hay factores de corrección, pequeños factores humanistas... —dijo Bruno con suavidad—. En fin, cosas que permiten olvidar la muerte. En Un mundo feliz son ansiolíticos y antidepresivos; en La isla se trata más bien de meditación, drogas psicodélicas y algunos vagos elementos de espiritualidad hindú. En la práctica, la gente de hoy en día intenta mezclar un poco las dos cosas.
—Julián Huxley también aborda las cuestiones religiosas en Lo que me atrevo a pensar; les dedica toda la segunda mitad del libro —replicó Michel con creciente disgusto—. Es perfectamente consciente de que el progreso de la ciencia y del materialismo ha minado las bases de todas las religiones tradicionales; también es consciente de que ninguna sociedad puede sobrevivir sin religión. Durante más de cien páginas intenta fundar las bases de una religión compatible con el estado de las ciencias. No se puede decir que el resultado sea muy convincente; tampoco puede decirse que la evolución de nuestras sociedades haya ido tanto en ese sentido. En realidad, ya que la evidencia de la muerte material acaba con cualquier esperanza de fusión, es imposible que la vanidad y la crueldad dejen de extenderse. La única compensación —concluyó de forma extraña— es que lo mismo ocurre con el amor".
martes, 13 de mayo de 2008
Photoshop
Estaba cansado de ver aquella fotografía en la pantalla del ordenador, cada vez que iniciaba una sesión de trabajo. La belleza de su ex amante le aguijoneaba de recuerdos. Así que cargó la imagen en el Photoshop y se dispuso a acabar con ella. Eliminó fácilmente los labios con el borrador; desfiguró a pincelazos las rosadas mejillas; hizo un zoom sobre los ojos y, aplicando el aerosol, cubrió de gris las pupilas.
Al ver el resultado supo que no hay nada tan fragil y efimero como un rostro bonito. No pudo evitar una carcajada al concluir el trabajo. Pero se olvidó de guardar los cambios y al día siguiente estaba allí otra vez, radiante sobre la pantalla.
Al ver el resultado supo que no hay nada tan fragil y efimero como un rostro bonito. No pudo evitar una carcajada al concluir el trabajo. Pero se olvidó de guardar los cambios y al día siguiente estaba allí otra vez, radiante sobre la pantalla.
... andaba de parranda
Como ven, no estaba muerto. Gracias a los lectores (son pocos pero son) de este ultimo año y medio en que me olvide del blog.
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