
Basta ya!! Basta de publicidad en todas partes, omnipresente, alimentando nuestro espíritu consumista. Publicidad en le tele, el la radio, en paneles, en ropas, en paredes, debajo de las puertas, el los teléfonos, en el aire, y ahora en los taxis. Subliminal y engañosa, idiotizante y perversa. Sólo puedo verme libre de ella en mis propios sueños, pero... ¿y si se les ocurre implantar publicidad en nuestras retinas?... Tengo miedo!!